Quién diga que soy atea, que no creo en lo perfecto,
que yo siempre en todo veo, algún mínimo defecto.
Está muy equivocado, porque yo no creo en Dios,
pero soy la portavoz de un ser humano criado.
En la calle, en la pobreza,
tiempos de corazón sano,
poca comida en la mesa,
otra cabeza y...
los abuelos de Lugano!
En su escala de valores, el pone siempre primero,
sobre todo la importancia de un corazón entero.
Bien parados o en la lona, hay que ser buena persona,
dice aquel que a mi guía,
noche a noche y día a día.
Quién diga que soy atea, esta muy equivocado,
como ya les he contado,
hay alguien en quién yo creo.
Suerte de mitología humana,
se hace presente ante mi
y en eso así como asi
embellecé mis mañanas!
Gracias al que nació en un conventillo,
al que creció en un potrero
y si creer que exagero
CONOZCANLO, PERO ANTES SACANSE EL SOMBRERO.
En su escala de valores, el pone siempre primero,
sobre todo la importancia de un corazón entero.
Bien parados o en la lona,
hay que ser, buena persona...
Dice aquél que a mi guía
noche a noche y día a día.
A el la vida le dió todo
y el le devolvió el doble,
de movida OFRECE EL CODO
Y UN CORAZÓN PURO Y NOBLE.
LO JURO POR MI PELLEJO,
PARA MI DIOS ES MI VIEJO
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